miércoles, noviembre 04, 2009

चिन्तापर पद्म

-Te invito a pasar la noche conmigo-. Rozando la vergüenza tomó lo que le faltaba de mi noche, regalándome en su mirada un extracto de lo que pronto serían sus labios sobre los míos. Esos labios que tan dulces se veían al otro lado de la mesa mientras reían, mientras se mojaban en vino, mientras formaban en mi mente imágenes de sus aventuras de antaño. Su mano dentro de la mía llevó a mi cuerpo hasta sus sábanas. -Acariciémonos y démonos amor-. Nada querían mis dedos más que acariciar esa piel que no paraba de gritar a mis ansias hacía ya un tiempo; piel que tan bien sabía bajo la punta de una lengua incapaz de dejar de recorrerla. No termino aún de hablar de su boca, ni de sentir su fusión tan perfecta con la mía. Besarla se sentía como se siente una fruta de verano, como una frutilla o un durazno al derramar su jugo. Verla estremecerse bajo mis dedos y mi lengua formó parte de esos placeres que supo regalarme durante toda la noche. Nada puede importar menos que el tamaño de la cama, o que las contracturas y el pesar en los ojos al día siguiente por la falta de sueño. Nada significan esas nimiedades al compararlas con lo hermoso de la finura de su cuerpo, de la profundidad de su mirar, del brillo de su sonrisa, de su suave piel... todos ellos recuerdos de una bella noche, con una bella mujer, en una bella cama adolescente.

miércoles, octubre 14, 2009

Sentirte lejos

Extraño tu calor entre mis brazos, extraño tus piernas rozando las mías bajo las sábanas, extraño la unión de nuestros sexos y el aroma de tu piel. Extraño los gestos de tu rostro al amar, la curva que dibuja tu cuello entre tu pelo y tus hombros, extraño ese lunar que se asoma a saludarme llamando a mis boca, y ese otro lunar que solo veo cuando sos mía. Extraño el sonido de tu voz y el brillo de tu sonrisa, y esos labios que besan como ningunos. Extraño verte mirarme como yo te miro, como nadie más nos sabe mirar. Extraño hacerte sentir acompañada y protegida, darte calor cuando temblás, y traerte agua en medio de la noche. Extraño me siento extrañándote...

Creo reinar sobre mi intención cuando no es más que la eterna presa de mi sentir.

sábado, julio 18, 2009

Escépticos se levantan
en lascivo banquete.
Festejo contra él,
....... idiotizador.

Llamas danzantes
en noche
... larga,
. ....inabarcable,
impensado movimiento
. ..de restos checos asincopados.

Sabor marginal
. ...gritando,
. aullando.

La última banda sin metrónomo.

lunes, junio 29, 2009

A la virtud de la locura

Lágrima de río
que se eleva para derramarse,
expresión del anhelo
de sentir la piel de una amapola.

Locos de un circo mágico,
raza olvidada bajo las telas de otro circo,
degenerado, vil, de risa devenida en angustia.

Gozo de magia entre seres danzantes,
versos de locos, por locos.

No es la voz del río la luz en la sonrisa del hada?

lunes, mayo 11, 2009

Lila

No quiero pretender ser quien cuenta esta historia, pero aquí me tienen frente al teclado. A merced de mis deseos de contar quedan los ojos de aquel que quiera seguir leyendo -ceder libertad en acuerdo mutuo. Y porque mucho de este contar va a ser obra de aquel a quién se le está contando, sepan también llevarse mi agradecimiento.

Se encuentra uno mirando a través de los ojos de un personaje común. Bicicleta, cortos, riñonera al hombro. La ciudad avanza hacia atrás mientras la bicicleta parece mantenerse siempre en el mismo punto. A la derecha pasa el río, más allá las islas y luego el mar. Acostada en la playa, más allá de las islas, imagina una mujer ser uno de los personajes del libro que ocupa sus manos. La brisa en la frente de ambos ameniza el calor, más abundante que algunos años atrás, cuándo se sitúa temporalmente el libro. En los auriculares de nuestro ciclista pasa la misma música que hace de soundtrack en las imágenes que el libro genera en ella. Él, de cortos y riñonera al hombro, pasea por la playa a su lado en medio de una charla un poco sobre todo. Una tela de colores casi llega a rodearle la cintura, dejando una de sus piernas en la tarea de fomentar su imaginación. El pelo atado alto con un pañuelo lila baila entre aquella misma brisa. Ambos llevan la marca de la vida. Los elementos se acomodan en esa hermosa espalda debajo del pañuelo danzante; en su pierna él lleva su guía. Se han visto libres del tiempo y del espacio, han visto al eco trascender. Han visto mar y río; plazas y copas, y más de un atardecer. Una vez más ella lo ve subir a su bicicleta y alejarse. Las marcas de sus pies siguen en la arena mientras ella, acostada, tapa parte de su vista donde juegan las olas con las hojas de un libro. Las páginas pasan mientras tararea un tema que, un poco más allá, sale por los auriculares de un flaco de cortos. Un pañuelo violeta se divierte bailando en la brisa.

lunes, abril 13, 2009

Despedida prematura

Vacuidad. Vacío. Falta de contenidos. Un pensamiento que se adueña de mi sin serlo. Miro hacia arriba, agazapado, esperando el instante donde mi vida vuelva a saltar. Constantemente al acecho, logro darme cuenta de que la espera entre decisiones se vuelve trágica. Como el felino que observa escondiendose de su presa, huelo, siento, sigo pendiente de aquella luz que con su color da el "aura", el ya -gentlemen, start your engines. Me siento en un stand by: transitoria inacción que ha de encontrar su fin en el comienzo de su opuesto. Allí postrado lleno mis pensamientos de sangre y dejo a mi resto hibernar. Vivo en contemplación, vivo; sentimientos y sensaciones se niegan a pasar otro invierno durmiendo. Un atleta que apoya sus dedos en la tierra, apunta sus caderas al cielo y así espera el sonido del disparo. He finalmente elegido los caminos que no he de recorrer, aún sin encontrar aquellos a donde mi piel me dirige. En esta espera veo consumirse un vaso tras otro, atado tras atado. De a ratos veo nacer momentos de creación convirtiendo la espera en algo más ameno. De esa forma pasan mis horas, sin el menor contacto con lo que antes fue tan mío. Te extraño, Dude -si, con mayúsculas-, pero hoy ya no se qué compartir con vos, o cómo hacerlo. Me siento convertido en otro, me siento a ver las ruedas girar, a ver desde mi -mi?- balcón el transcurrir de los instantes. You don't need to prove a thing to me, just give me faith, make me believe. Save me! Save me, mister walking man, if you can. A punto de convertirme en un espectro me pierdo, nadie sabe donde estoy ni quien soy, pienso desaparecer. Al mundo voy, este es mi último adiós, prematuro, meses antes... meses antes me despido. Gracias por todo. Au revoir, mes amis.

lunes, marzo 16, 2009

My mind is blown

No consigo irme a dormir, sigo constantemente pensando en estos días. Tampoco consigo despertarme. Una sonrisa en mi retina, tu mirar, los movimientos, esas ropas y ese mandala, el olor a incienso que no voy a poder sacar de mi casa en adelante, ese hechizo en mi nariz -ese encanto. Nuevamente la seda bajo mis dedos, en la punta de mi lengua. Dos veces un mismo deseo, dos veces queda en mi cuello tu pestaña. La fuerza de una boca que no quiere dejar a la otra alejarse. Fuerza misma que delineara con infinita paciencia esos pequeños zurcos que adornan sus mejillas. Me pierdo entre sus dedos, entre sus pechos, en el aro de su ombligo, al igual que ella se pierde tras el volante. Me pierdo en mi mente, en esa cama, como ella se pierde bajo mis manos. Una alfombra de luces espera tras una claraboya. Guardo esos papeles en un cajón, quiero usarlos en unos días.